
Carmen Aranegui Gascó. Catedràtica emèrita
Las elecciones a Rector o Rectora de la Universitat de València del próximo 3 de marzo son decisivas para impulsar una formación tan competente como ética a cuantos la frecuentan.
Ángeles Solanes es un ejemplo de autoexigencia al servicio a la sociedad desde la más veterana institución universitaria valenciana, a la que hay que exigir que mejore a quienes ocupan sus despachos, aulas, laboratorios y oficinas.
Soy una catedrática emérita que participó en las elecciones de 2010 como miembro de la primera candidatura de una mujer al rectorado de Valencia, sin lograr un objetivo, entonces pionero y ahora arquetípico, que sigue apostando por la igualdad.

