Una universidad transparente, reconocida y próxima a la sociedad
La comunicación institucional es hoy un ámbito estratégico de gobernanza y, al mismo tiempo, un servicio público que tiene que llegar de manera útil, clara y personalizada en la comunidad universitaria. La comunicación ya no puede limitarse a «difundir» información: ha de facilitar la vida al estudiantado, al PDI, PI y al PTGAS, reduciendo incertidumbres, evitando desplazamientos innecesarios, anticipando necesidades y ofreciendo respuestas en tiempo real con una experiencia coherente entre canales: web, app, intranet, mensajería, pantallas de campus / OPI (Objetos Publicitarios Iluminados), newsletters, redes, TV UV, videopodcast, atención híbrida, etc.
Hacia adentro, la comunicación tiene que ser un motor de cohesión interna: estudiantado, PDI, PI y PTGAS necesitan canales claros, accesibles y bidireccionales que faciliten conocer la información relevante, participar en la vida institucional y sentirse parte de un proyecto colectivo. Pero, sobre todo, necesitan una comunicación orientada a necesidades: trámites, calendario académico, incidencias, convocatorias, cambios docentes, recursos de campus, oportunidades de movilidad, investigación, formación permanente, cultura y deporte. La UV tiene que avanzar hacia un modelo de comunicación omnicanal con gobernanza, con contenidos segmentados por perfiles, y con mecanismos de escucha y mejora continua.
Hacia fuera, la UV debe reforzar su reputación como institución de referencia en educación superior, investigación y cultura. Esto implica mejorar la presencia pública, renovar la identidad visual y digital y construir un relato potente, coherente, inclusivo y fiel a sus valores. Un elemento central de esta estrategia es la comunicación científica y académica: hay que dar más visibilidad a la tarea del personal docente e investigador, compartir los avances con la ciudadanía y potenciar la Universitat de València como voz respetada en los debates públicos.
Finalmente, para transformar de verdad la comunicación, hay que adoptar una estrategia de orientación a la persona usuaria basada en la metodología Inbound Marketing, propia del servicio público universitario: identificar necesidades y «momentos de verdad» (información, orientación, decisión, matrícula, permanencia, progresión académica, titulación, alumnado, captación de talento, microcredenciales), y crear itinerarios de contenido y atención que guíen a cada persona de manera proactiva. Esto requiere una infraestructura digital moderna y, de manera urgente, un CRM (Customer Relationship Management) institucional integrado con los sistemas de la UV, que permita gestionar y analizar la interacción con las personas usuarias, segmentar, escuchar, medir la satisfacción y mejorar la conversión (grado, máster, doctorado, títulos propios y microcredenciales), siempre con garantías éticas, de protección de datos y transparencia.

